
En la mayoría de las ocasiones, esto provoca que el cliente no quede completamente satisfecho porque no ha obtenido lo que realmente quería, debiendo pagar por ello.
Un diseñador es experto en crear una composición gráfica, en combinar colores o reflejar un concepto, pero no es capaz de conocer tu empresa, ni tus preferencias, al no ser que se las comuniques eficazmente.
Antes de contratar un diseñador:
1. Escribe toda la idea que tengas.
Primero tienes que tener muy claro lo que tú quieres conseguir y la idea que quieres desarrollar. Es evidente que la tengas por escrito, porque lo que está escrito ya no se olvida.
Después tendrás que pasarlo al diseñador. De esta manera evitarás olvidos y confusiones.
2. Elabora una Estrategia
¿Cuál es el objetivo? ¿Qué Pretendes alcanzar con el proyecto? ¿Cuál es el carácter y los valores deseas transmitir en el diseño? ¿A qué tipo de público va destinado? ¿Cuál es el mejor formato a elegir y por qué?
3. Recoge Material que reflejen tu Idea.
Si lo que el diseñador va a elaborar-es la imagen corporativa, busca algunos logotipos de otras empresas que reflejen el estilo que te gustaría para tu logo.
El objetivo no es copiar, ni imitar, pero sí tener una referencia de lo que buscas. Después el diseñador se encargará de indicar si las ideas que has elegido pueden servir como base para tu imagen.
Buscar imágenes en revistas o webs pueden servir de apoyo o representar la idea que buscas.
Procura seguir este proceso cada vez que necesites comunicar a un diseñador cualquier idea y conseguirás mejores resultados y más eficaces.
El diseño de la imagen de una empresa debe desarrollarse 50% Empresario 50% diseñador. Cuando ambos logran complementar es cuando se obtienen los mejores resultados.
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